jueves, 18 de abril de 2013

Quizás ;

Quizás nunca llegues a leer esto.
Quizás si lo haces te da igual.
Quizás si llegas algún día hasta este blog, es para ver lo que pienso de todo lo que está pasando.
Quizás te siga dando igual.
Quizás ni siquiera te pares a leer dos entradas seguidas, porque te ABURRO.
Quizás no te enteres de nada porque no tienes ni un solo sentimiento.
Quizás no tienes ni puta idea de todo lo que ha cambiado.
Quizás no quieras ni descubrirlo, pero hablas demasiado.
Quizás no hables ni un solo día porque tu orgullo te lo impide.
Quizás estés perdiendo a una gran persona.
Quizás estás jodiéndola día a día pero, quizás de nuevo, te vuelva a dar igual.
Quizás NO TIENES NI PUTA IDEA DE TODO EL PUTO MAL QUE ME ESTÁS HACIENDO.
Quizás te guste ser un cabrón con alguien que siempre ha estado ahí cuando lo necesitabas.
Quizás tu indiferencia llegue hasta lugares inimaginables.
Quizás vuelvas otra y otra y otra y otra vez contándome el mismo puto cuento.
Quizás vuelvas a pedir perdón "de corazón" Y VUELVAS A FALLAR.
Quizás yo ya no me crea ni una sola puta palabra tuya.
Quizás ya no lo hago y quise darte un margen para ver hasta donde habías llegado.
Quizás haya acertado de nuevo porque, NADIE CAMBIA DE UN DÍA PARA OTRO.
Quizás todo lo que querías era quedar bien o tenerme cuando quisieras.
Quizás pensé que podía ser de verdad una milésima de segundo.
Quizás lo mejor, sea no volver a vernos nunca.
Quizás tú nunca más vuelvas a pensar ni un segundo en mí.
Quizás yo sí lo haga porque te llevo en mi piel.
Quizás tú te rías cada día de que alguien haya hecho eso por ti, pero JURO que NADIE más te ha querido como yo.
Quizás ahora todo sea "duro" porque la calle es dura.
Quizás no tengas ni puta idea de nada y tengas en tu cabeza algo que no es verdad.
Quizás estés llevando una vida que no es la tuya.
Quizás estás montándote tu propia película.
Quizás creas que eres el jefe, que nadie te puede toser.
Quizás algún día lleves más palos encima de los que nunca llegaste a imaginar.
Quizás algún día de eses, llegues a madurar.
Quizás pienses en todo lo que llevas hecho hasta entonces y te ARREPIENTAS.
Quizás no conozcas esa palabra.
Quizás alguien tiene que hacerte ver la verdadera realidad.
Quizás no escuches a nadie más que no seas tú.
Quizás estás bastante equivocado.
Quizás si llegas a leer esto, vengas a decirme que quien soy yo para decir nada de ti.
Quizás me la sople tanto que me reiré.
Quizás te diré que te metas un dedo en el culo y le des vueltas.
Quizás ME DES PUTO IGUAL Y ME IMPORTES UNA JODIDA Y PUTA MIERDA.
QUIZÁS ALGÚN DÍA TE TRATE COMO LLEVAS HACIÉNDOLO TU UN PUTO Y JODIDO AÑO, Y SIENTAS TODA LA PUTA MIERDA QUE LLEVO AGUANTADO POR TI Y POR TUS PUTAS GANAS DE CREER QUE PUEDES HACER CON CUALQUIER PERSONA LO QUE QUIERAS, Y NO COJONES. NO TIENES NI PUTA IDEA DE NADA.
QUIZÁS ALGÚN DÍA, CUANDO MADURES, LLEGARÁS A PENSAR QUE COÑO HAS HECHO CON TU PUTA VIDA, Y QUE HAS HECHO CON LA VIDA DE UNA PERSONA QUE TE LLEGÓ A AMAR DE VERDAD, ESO QUE RARAS VECES SE CONSIGUE. PUES SÍ, TÚ HAS SIDO AFORTUNADO TENIENDO A ALGUIEN QUE LO HACÍA Y LO HAS JODIDO. COMO SIEMPRE. COMO TODO.
QUIZÁS NO TENGAS PUTA IDEA DE LO QUE SIENTO DÍA A DÍA.
QUIZÁS NO PIENSO COHIBIRME NUNCA MÁS POR TI.

QUIZÁS................

domingo, 14 de abril de 2013

Cuando sepas de mí

"Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.
Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... nah.
A lo que iba.
Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.
Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.
Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.
Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.
Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.
A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.
Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.
Haz ver que me olvidas.
Y me acabarás olvidando.
De verdad."

Risto Mejide.